La sentencia se dirige también "a las empresas trasnacionales por las graves, claras y persistentes violaciones de los principios y normas generales y de los convenios internacionales que protegen los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales de las comunidades (...) y personas de los pueblos de América Latina".
El jurado responsabilizó a ambos actores por violación del derecho laboral; violación generalizada de los derechos civiles, políticos, económicos, culturales, sociales y medioambientales de los ciudadanos, y vulneración de los derechos colectivos de los pueblos originarios.
El jurado destacó que "esas empresas no se han desmarcado del cuadro de violencia de los derechos humanos existente y no han presentado protesta seria ante las autoridades competentes como en el caso de asesinatos de sus trabajadores, a veces en los propios vehículos e instalaciones de las empresas".
Según los datos aportados por el tribunal, existen en Colombia 4 millones de desplazados, muchos de ellos a causa de la impunidad generalizada que impera en el país y la actuación de las multinacionales.
El informe del TPP
El dictamen contiene, además, una condena moral contra el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) por promover políticas neoliberales y por alentar y permitir "la invisibilización jurídica de las empresas multinacionales que hace muy difícil exigirles responsabilidades desde el derecho internacional".
El TPP, cuyos dictámenes son influyentes pero no vinculantes, sesionó durante tres años para analizar las violaciones cometidas por 43 multinacionales radicadas en Colombia con la ayuda de 1.700 delegados de organizaciones representativas.
Además de Pérez Esquivel, el jurado estuvo conformado por el español Antonio Pigrau Solé, los franceses Philippe Texier y François Houtart, el peruano Miguel Palacini, los argentinos Marcelo Ferreira y Leonardo Crippa. También por el brasileño Dalmo de Abreu Dallari, los italianos Gianni Tognoni y Franco Ippolito, la nicaragüense Vilma Núñez de Escorcia y el suizo Bruno Rutsche.